Una breve introducción al realismo e intrumentalismo científico

Realismo y antirrealismo científico como doctrinas filosóficas
DIANA AVENDAÑO VÁZQUEZ
Universidad de Guadalajara
29 de septiembre de 2015
Resumen
En el siguiente trabajo se tratarán dos temas que han marcado
el enfoque sobre las teorías de la física, e realismo y antierrealismo
científico. Se tratará de explicar en qué consiste cada doctrina, además
de los retos a los que se han enfrentado para validar sus argumentos.
Se hará mención de algunos de los mayores representantes de cada
doctrina, además que se expresarán argumentos de los mismos autores.
Cabe mencionar como nota del autor que no se tendrá algún favoritismo,
el objetivo de éste trabajo es informativo y lleva consigo
citas de personajes. Se hará mención cuando el autor exprese su opinión
personal tratando de mantener un punto arbitrario entre ambos
movimientos filosóficos.
Keywords: Historia y filosofía de la física, intrumentalismo, antirrealismo,
realismo, filosofía.

Introducción
A lo largo de la historia de la ciencia han surgido inumerables diferencias
de opiniones, éstas, derivadas de diferencias culturales, distinta
perspectiva, diferente enfoque o incluso falta de conocimiento del tema.
Éstas diferencias, por supuesto, para ser escuchadas han tenidos sus argumentos,
algunos burdos, otros un tanto más sofisticados.
En la historia de la ciencia no se suele creer que el enfoque filosófico
tenga lugar, sobre todo si hablamos de la física. Sin embargo, si nos adentramos
en las mentes de los científicos que han realizado grandes aportes a
la misma, nos daremos cuenta que un tanto tiempo de su vida se dirigió al
estudio de la filosofía y de sus distintas perspectivas. ÃL’sto llevo consigo
grandes diputas entre íconos que vivieron durante la misma época.
Uno de los debates más grandes ha sido el de las doctrinas realista y antirrealista.
Un debate muy generalizado y al mismo tiempo cada personaje
tiene una idea muy propia sobre lo que significa pertenecer a cada doctrina.
A continuación se expondrán algunas de las ideas más importantes.
Realismo y antirrealismo científico
Realismo
En general resulta bastante sencillo poder definir el realismo científico,
una concepción de sentido común, que a pesar de aceptar que incluso los
mejores métodos que se utilizan pueden fallar, y que la gran parte del
conocimiento son sólo buenas aproximaciones se limita a tomar las teorías
como algo único.
Sostiene que el conocimiento sobre fenómenos independientes a la
teoría es producto de una investigación exitosa, y que tal conocimiento se
puede realizar incluso si no es directamente observable.
Siendo así el contexto, el lector puede cuestinarse el por qué se considera
una doctrina filosófica, ya que aparentemente tiene muy bien definido su
concepto y su estudio. La respuesta no estan sencilla, pero se deriva de los
argumentos que han dado los realistas ante las cuestiones de los escépticos,
en éste caso, los antirrealistas. Existen cuatro cuestiones principales: el
empiricista, el neo-kanteano (en su primera versión), el neo-kanteano (en
su segunda versión y el post-moderno.
El empiricista se refiere al conocimiento de entidades ”teóricas” inobservables,
dando preferencia a los datos experimentales sobre los teóricos,
a lo que los realistas responden como que las leyes o teorías matemáticas
planteadas se acercan mucho a los datos experimentales y eso no puede ser
mera coincidencia, se introduce el concepto e idea del ”no milagro”.
El neo-kanteano primera versión, diseôsado por Russell Hanson y
Thomas Kuhn, quénes decían que la teoría dependía de los métodos (y
especialmente de la observción), para concluir que el concepo realista es
insotenible debido a la constante revolución del conocimiento y de su
”aproximación” a los datos experimentales.
El neo-kanteano segunda versión, que se refiere al ”realismo interno”
de Hilary Putnam y a la ”actitud ontológica natural” de Arthur Fine (se
hablará de ésto más adelante), que critican las versiones metafísicas del
realismo científico.
Y el post-moderno, implica que se debe rechazar la relación de que las
prácticas científicas consiguen un ajuste representacional aproximado entre
las teorías y la realidad.
Antirrealismo
El antirrealismo, o como es más comúnmente conocido, instrumentalismo
es un término que se adoptó para indicar que las teorías científicas no
deben tomarse como expresiones exactas del mundo, sino como herramientas
o intrumentos que permiten predicciones empíricas de los fenómenos.
Ésta corriente filosófica se ha enfocado más en el área de la física a partir
de la preocupación del estatus de las teorías científicas por pensadores
como Pierre Duhem y Henry Poincairé. Ambos creían fielmente en ”las
leyes experimentales” o generalizaciones de los fenómenos observables
descubiertos por investigaciones científicas.
A grandes razgos el instrumentalismo se opone a la idea de que descripciones
matemáticas sean realmente capaces de predecir como se comporta
la naturaleza. Su argumento fundamental es que las teorías científicas
deben comprenderse como instrumentos útiles y no descripciones de dominios
inaccesibles de la naturaleza. Sugiere que el discurso teórico es un
dispositivo para sistematizar y organizar las creencias de la experiencia
observacional y se reduce a cualquier implicación que se tenga sobre lo observable.
También sugiere que el discurso teórico no tiene significado más
allá de la licencia que nos confiere para inferir algunos estados observables
a partir de otros estados. En caso de que el discurso resulte significativo e
irreducible podrá ser eleminado en todo su ser de la ciencia; y aún así, si
no se pueden reducir, ni sean reductibles, ni se puedan eliminar, se podrán
considerar no creíbles.
Sobre el debate…
Para comenzar con éste tema se presentarán dos de los argumentos
más representativos de cada una de las corrientes ya antes mencionadas.
Desde el punto de los realistas tenemos el argumento ”del no milagro” de
Hilary Putnam y Richard Boyd. Por parte de los antirrealistas tenemos ”la
inducción pesimista” de Larry Laudan.
En 1984 Arthur Fine sentencia al realismo como muerto bajo el argumento
de Laudan citando a Fine:
Si nuestras teorías precedentes han mostrado ser falsas ¿Por qué no pensar que
nuestras teorías actuales también puedan ser demostradas falsas en algún futuro?
Introducimos ahora un concepto de JohnWorrall, el realismo estructural,
ya queWorrall acepta la inducción pesimista de Laudan propone ésta
”tercera vía” entre el realismo científico (muerto) y el instrumentalismo.
La idea de Worrall es que mediante el cambio de teorías se preserve la
estructura mediante pasos límite. Como ejemplo sencillo tenemos la ley de
Plank en un caso límite se puede llegar a preservar la ley de Rayleigh-Jeans.
Pero como no siempre es posible en la naturaleza llevar a caso límite, la
idea de Worral queda en un criterio muy cuestionable.
Paul Thagard define el realismo científico como la doctrina de la investigación
científica que conduce a la verdad. Su propia posición es la de un realismo
cientiífico hecho y derecho sobre teorías y entidades teóricas.
Thagard constata la controversia epistemológica existente entre:
a. Los realistas científicos que mantienen que la meta de la ciencia
es la verdad y que la ciencia al menos alcanza verdades aproximadas
b. Aquellos que mantienen que la ciencia sólo persigue que las teorías
sean empíricamente adecuadas con respecto a fenómenos observables.
Así podemos ahora introducir el realismo convergente de Hilary Putnam,
cuyas indeas principales son:
a. los enunciados de la ciencia son verdaderos o falsos, aunque a
menudo no sepamos cuál es el caso.
b. Existen las cosas designadas por las entidades teóricas, y una
explicación natural del éxito de las teorías es que constituyen descripciones
parcialmente verdaderas.
c. Si una teoría T1 hace predicciones falsas en determinadas áreas,
para que la teoría sustitutoria T2 tenga posibilidades de ser verdadera,
entonces T1, juzgada desde T2, debe ser aproximadamente verdadera.
De parte del antirrealismos regresamos a Larry Laudan con su inducción
pesimista:
1. Puede haber (y ha habido) teorías altamente exitosas algunos de
cuyos términos centrales no refieren.
2. Un realista nunca desearía decir que una teoría era aproximadamente
verdadera, si sus términos centrales erraban la referencia.
Es decir que no todos lo elementos de nuestras teorías se relacionan
empíricamente, ni nuestras teorías son necesariamente verdaderas.
3. Parte del éxito histórico de la ciencia ha sido el éxito mostrado
por teorías cuyos términos centrales no referían.
4. Una teoría puede ser empíricamente exitosa aunque no sea aproximadamente
verdadera.
Es decir, la verdad no es necesaria en la ciencia.
Regresando a Worrall, lo que el realista estructural sostiene es que, a
la vista del enorme éxito empírico de nuestras teorías físicas maduras, las
ecuaciones matemáticas de éstas describen o representan las relaciones que
se dan en el mundo.
Parafraseando a David Hume en su Ensayo sobre el Entendimiento Humano,
incumbiría a los realistas estructurales probar que las verdades de
la ciencia se predican exclusivamente de estructuras y no de teorías y/o
entidades.
Conclusión
Hay mucho y al mismo timepo poco que se pueda decir de éste tema,
es un debate muy controversial, pero podemos ver que ambas corrientes
filosóficas tienen sus pros y sus contras, también es fácil notar que han
existido mucho más realistas destacados que intrumentalistas. En el mundo
de la física tiene sentido pensar eso, ya que, a punto de vista del autor, el
científico trata de buscar la verdad más que una verdad a medias o una
idea cuestionable.
También me daré el lujo de terminar con mi punto de vista, considero
que las teorías actuales son herramientas, por lo que me puedo considerar
un intrumentalista, sin embargo encuentro mucha lógica en las teorías
actuales, por lo que las considero valiosas y únicas, así, también me puedo
llamar realista. es importante encontrar un equilibrio en las ideas y aceptar
los pros y ontras de todos los puntos de vista posibles.
Referencias
1. Zanotti, Gabriel J., Filosofía de la ciencia y realismo: lo límites del método,
Instituto de Filosofía de la Universidad Austral, Argentina. 12 de agosto
del 2011.
2. Varios autores., Instrumentalismo y realismo en la física de James C. Maxwell.
Naturaleza y libertad, revista de filosofía, Málaga, 2012.
3. Diéguez Lucena, Antonio, Realismo científico: Una introducción al debate
actual en la filosofía de la ciencia, Universidad de Málaga. 1998.
4. VargasMendoza, Jaime Ernesto, Realismo científico: lecturas para un seminario,
Asociaciíon oaxaqueña de psicología, Oaxaca, 2008.
5. Rivadulla Rodríguez, Andrés, ¿Puede la ciencia decidir el resultado del
debate realismo-antirrealismo? El papel de los modelos y las teorías en la
metodología de la física, Universidad Complutense de Madrid, Espaôsa.
3 de Octubre del 2011.

La explicación en la ciencia

                Introducción

El hombre es un ser curioso, ya se había hablado al respecto. Se había ya mencionado que el hombre tiene una necesidad de saber su origen y su propósito de existir, esto mismo lo ha llevado a un innumerable cantidad de respuestas, algunas satisfactorias para cierto grupo de individuos, otras no tan satisfactorias, y de ésa misma “insatisfacción” se originan nuevas ideas y respuestas, es lo hermoso de los seres humanos, la capacidad de ver y/o conocer más posibilidades.

La ciencia puede sentirse como como trivial, trata de explicar de la forma más sencilla lo desconocido, inexplicable o nuevo, muchas veces no utiliza los métodos más eficientes, pero siempre trata de simplificar los conocimientos adquiridos, de ésta manera, otros podrán aprenderlos.

Una duda muy importante surge de aquí “¿Qué es una explicación científica?”, menciona Okasha en el libro una brevísima introducción a la filosofía de la ciencia, el cual toma la explicación hecha por un filósofo estadounidense Carl Hempel, conocido como ley de cobertura.

 

Modelo de explicación de la ley de cobertura de Hempel

 

La idea que sustenta el modelo de la ley de cobertura es sencilla. Hempel observó que las explicaciones científicas, por lo general, se dan en respuesta a lo que él llamaba “preguntas que buscan la explicación del porqué”.

Hempel sugería que las explicaciones científicas suelen tener la estructura lógica de un argumento, es decir, un conjunto de premisas seguidas por una conclusión. La conclusión establece que el fenómeno que requiere de una explicación ocurre en la realidad, y las premisas nos dicen por qué la conclusión es verdadera. Supongamos una pregunta que busca el por qué. Para responderla, según Hempel debemos construir un argumento cuya conclusión sea la misma pregunta y cuyas premisas establezcan porque ésta conclusión es válida. La tarea de describir una explicación científica se vuelve entonces la de caracterizar precisamente la relación que debe haber entre un conjunto de premisas y una conclusión, con el fin de que las primeras constituyan una explicación de la última.

Su solución fue la siguiente. .Primero, las premisas deben conllevar la conclusión, es decir, el argumento debe ser deductivo. Segundo, todas las premisas deben ser verdaderas. Tercero, las premisas deben constituir al menos una ley general. Hempel aceptó que una explicación científica apelara tanto a hechos particulares como a leyes generales, pero sosteniendo que siempre era esencial, al menos, una ley general. Así, explicar un fenómeno es mostrar que su ocurrencia se desprende deductivamente de una ley general, quizá complementada con otras leyes y hechos particulares, todos los cuales deben ser verdaderos.

Es fácil apreciar por qué la representación de Hempel se llama modelo de explicación de la ley de cobertura. De acuerdo con él, la esencia de la explicación es mostrar que el fenómeno por explicar es “cubierto” por algunas leyes generales de la naturaleza.

Hempel derivó una interesante consecuencia filosófica de su modelo acerca de la relación entre explicación y predicción. Él argumentaba que eran dos lados de la misma moneda. Siempre que explicamos un fenómeno a partir de la ley de cobertura, las leyes y los hechos particulares que citamos nos permitirían predecir la ocurrencia del fenómeno si no lo conociéramos ya. Hempel se refería a esto diciendo que cada explicación científica es una predicción en potencia, es decir, habría servido para predecir el fenómeno en cuestión si éste no se conociera. Lo inverso también es cierto, pensaba Hempel: toda predicción confiable es una explicación potencial.

El problema de la simetría

 

Éste problema generado a partir del modelo de Hempel nos dice que el modelo de cobertura es muy amplio, ya que permite que algo cuente como explicación científica cuando en realidad no lo es. En general, si x explica y, dadas algunas leyes relevantes y hechos adicionales, entonces no será cierto que y explica x, dadas las mismas leyes y hechos. Esto en ocasiones se expresa diciendo que la explicación es una relación asimétrica. El modelo de la ley de cobertura de Hempel no respeta esa asimetría. En otras palabras, la ley de cobertura implica que la explicación debe ser una relación simétrica, pero en realidad es asimétrica. De este modo, el modelo de Hempel no capta en su totalidad 10 que debe ser una explicación científica.

Explicación y causalidad

 

Como el modelo de la ley de cobertura enfrenta múltiples problemas, es natural buscar una forma alterativa  de entender la explicación científica. Algunos filósofos creen que la clave reside en el concepto de causalidad. Éste es un planteamiento muy atractivo. En muchos casos explicar un fenómeno es, en realidad, decir qué lo causó.  En algunos casos, la diferencia entre la ley de cobertura y las descripciones causales no es muy grande, porque a menudo I la ocurrencia de un fenómeno a partir de una ley general es presentar su causa.

Sin embargo, la ley de cobertura y las descripciones causales no son por completo equivalentes, sino que divergen en algunos casos. En realidad, muchos filósofos favorecen una explicación causal precisamente porque piensan que en esa forma se evitan algunos de los problemas que surgen con el modelo de la ley de cobertura. Ahora es obvio que la causalidad también es una relación asimétrica: si x es la causa de y, entonces y no es la causa de x.

Explicación y reducción

Las diferentes disciplinas científicas están diseñadas para explicar distintos tipos de fenómenos. En pocas palabras, hay una división del trabajo entre las diversas ciencias: cada una de ellas se encarga de explicar su propio conjunto de fenómenos. Esto aclara por qué las ciencias no suelen competir entre sí –por qué los biólogos, por ejemplo, no se preocupan de que los físicos o los economistas se metan en sus terrenos.

No obstante, existe la idea generalizada de que las distintas ramas de la ciencia no se encuentran en el mismo nivel: algunas son más importantes que otras. La física suele considerarse la ciencia fundamental. ¿Por qué? Porque los objetos estudiados por las otras ciencias finalmente se componen de partículas físicas. Como todo está hecho de partículas físicas, ¿podría pensarse que si tuviéramos una física completa, que nos permitiera predecir a la perfección el comportamiento de cada partícula física en el universo, todas las demás ciencias se volverían superfluas? ¿Significa esto que, en principio, la física puede incluir a todas las ciencias de alto nivel? La mayoría de los filósofos rechaza esta idea. Después de todo, es absurdo sugerir que la física podría más adelante aclarar lo que explican la biología y la economía.

Como quiera que vaya a ser la física, en el futuro, es poco probable que pueda predecir los altibajos económicos. Ciencias como la biología y la economía, lejos de ser reducibles a la física, son más bien autónomas. Esto nos enfrenta a un problema filosófico. ¿Cómo puede una ciencia que estudia entidades físicas no ser reducible a la física? Dando por hecho que las ciencias de alto nivel son independientes de la física, ¿cómo es posible esto? De acuerdo con algunos filósofos, la respuesta reside en el hecho de que los objetos estudiados por las ciencias de alto nivel se “realizan de manera múltiple” en el nivel físico.

A menudo los filósofos invocan esta realización múltiple para explicar por qué la psicología no puede reducirse a la física o la química, si bien la explicación en principio funciona para cualquier ciencia de alto nivel. No todos los filósofos están felices con la teoría de la realización múltiple, pero ésta promete brindar una explicación clara de la autonomía de las ciencias de alto nivel, tanto respecto de la física como de cualquier otra.

 

¿Puede la ciencia explicar todo?

A criterio personal, el autor piensa que no es posible, la ciencia se basa en herramientas para poder explicar lo que aún no es conocido, dicha herramienta más común suele ser el lenguaje matemático, ya sea mediante una ecuación o algún programa computacional.

Es difícil pensar y creer que el hombre es capaz de explicar todo lo que existe y nos rodea, sin embargo la pregunta es “¿Puede la ciencia explicar todo?”, no si el hombre es capaz de explicar todo. Bueno, el hombre al final fue quien invento la ciencia, está bajo el criterio de cada hombre el responder ésta pregunta y esperar al futuro para saber si será verdad.

Confrontación

Jericho se fue, usualmente es la única razón por la que nos quedamos despiertos, porque estamos juntos y aunque no realicemos ninguna actividad, se siente como si realmente hiciéramos algo, Andrê no es alguien de  palabras, por lo que no sienta el precedente para una conversación, al menos no una amena.

Esperamos a que terminara el programa que Andrê estaba viendo, una vez terminado apagó el televisor sin preguntar ni decir nada.

Se levanta del sofá, deja el control de la televisión en el mismo. Me observa, se vuelve y toma le móvil que se encontraba enterrado en las comisuras de los cojines. Se torna y me vuelve a observar. Me siento, lo observo fijamente, sus ojos tienen dirección hacia mis brazos, está viendo las vendas, me levanto de un salto ¡Uy! Me mareé, me tambaleo, creo que me voy a caer, extiendo los brazos para evitarlo, Andrê me toma de la muñeca ¡Ay! Me duele, no puedo evitar fruncir el seño, me duele más de lo que pensé, ahogo el grito, me recupero e incorporo tan rápido como puedo, me sigue observando, tiene una mirada fría y lejana, vuelve a ver mis brazos, escuchamos un ruido en el segundo piso, volteamos a ver el techo, nos volvemos a mirar fijamente a los ojos, en éstos momento es cuando notas los detalles, él es más bajo que yo, da media vuelta, camina hacia la puerta, se detiene y agacha la cabeza.

-Me voy a dormir. – “Levanta la cabeza, el resto de su cuerpo está relajado, sus brazos caen al igual que su postura, ahora que lo noto no trae la chamarra puesta, la casa no está tibia, debería sentir frío.”

-¿No tienes frío?

-No. – “Agacha la cabeza de nuevo.”

Me acerco lentamente a él, lo tomo de los hombros y le doy media vuelta delicadamente, lo tomo por el mentón y le levanto la cabeza, veo su pálido y blanco rostro, su frente cubierta por el cabello negro que cae lacio y pesado hasta sus hombros, sus adormilados ojos, son iguales a los de mamá, azules, un azul profundo, no muy brillante, no muy oscuro, su iris adornada por líneas horizontales, como olas, bajo las orbitas unas pronunciadas y profundas ojeras, notorias desde lejos, los labios rojos y secos por la falta de líquidos, me observa limpio y puro, inocente y distante, se esfuerza un poco y se aleja de mí, deja mi mano en el aire, agacha la cabeza.

-¿Tomaste algo? – “Hace una mueca de reproche, forma una línea con los labios, los deja libres un poco húmedos, traga saliva con esfuerzo.”

-Sí. – “Se limita a contestarme. Trata de dar media vuelta pero lo detengo por el brazo antes que diera un paso.”

-¿A qué hora? – “Me dirijo a él con autoridad, no soy su mamá, no soy su tutora, no sé por qué lo hago.”

-No lo recuerdo, en la mañana. – “Contesta con desdén y levanta los hombros, usualmente lo dejo aquí, pero hay algo que me molesta, no sé que es.”

-¿Ya no lo registras?

-Sí, pero no lo recuerdo. – “No lo recuerdo, repite mi mente rápidamente, eso es malo, todo lo que toma es para la concentración, algo está mal, lo pensé, lo imaginé, no sé qué hacer.”

-No deberías hacer eso. – “¡Sí, déjalo ya!”

-¿Hacer qué? – “Continúa con ése tono monótono en la voz, está harto, enfadado, yo también. Así es, así pasa.”

-Ya sabes a lo que me refiero, deja de tomar ésas cosas.

-Si nos limitamos a decir lo que no “Deberíamos hacer” tú tienes una lista amplia. – “Contesta con reproche, hace una expresión con las manos formando comillas en la frase ‘Deberíamos hacer’, tiene razón, mi lista es larga, pero me preocupo por él. ¿Qué puedo hacer?”

-¿Cómo qué? – “No lo puedo evitar, curiosidad, morbo, lo que sea, quiero saber lo que piensa de mí, quiero saber en qué me he equivocado.”

-Uno, lo más obvio, las enormes rayas de sangre que tanto te gusta pintarte en los brazos. Dos, el ilusionar a Jericho. Tres, no consi… ¡Ash! No tengo por qué darte explicaciones, me voy a dormir. – “Hace un movimiento brusco, tira de su brazo, lo suelto, da media vuelta.”

-No obtienes nada bueno a cambio. – “Le digo rápidamente antes que salga de la habitación, se detiene en la puerta, se mantiene estático, se apoya en el marco de la puerta, levanta la cabeza, regresa a la posición inicial, da media vuelta, me mira fijamente a los ojos.”

-No, tú no obtienes nada bueno a cambio. – “Me responde con un hilo de voz, su mirada es fuerte, penetrante, agresiva. Tal vez no debí decir eso.”

-¿Qué coso buena puedes obtener a cambio?

-Soy más inteligente, soy mejor, me concentro más…

-No debe estar sirviendo si no puedes recordar la hora en que tomaste la última pastilla. – “Todo queda en silencio, su mirada es la misma, no me puedo imaginar cómo me veo, me siento débil, él se ve tan fuerte, me siento impotente ante él y su mirada.”

-Rhern, antes de juzgarme y querer “ayudarme”, – “De nuevo las comillas, es tan desagradable que haga eso.” – hazte un favor y ayúdate, a ti, primero. Porque no eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos. Hasta entonces estamos parados bajo la misma lámpara. – “Señala mis brazos vendados en la última frase, da media vuelta, se va, me quedo inmóvil, a unos pasos de la puerta, no tengo nada para decir, nada por hacer, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” repite mi mente constantemente, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” repite una y otra vez.”

Escucho pasos al final de las escaleras, sigo inmóvil, en la misma posición, empuño las manos, me siento llena de cólera por dentro, no tiene derecho a hablarme de ésa manera, no lo tiene. “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” sigue repitiendo mi mente, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” retumba e inunda todos mis pensamientos, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” repite mi mente, lo escucho mil veces por segundo, doy un brinco, me asusté, Andrê cerró de un portazo, escucho ruidos de objetos caer ¿Por qué te expresas de ésa manera? ¿Qué tienes? ¿Por qué nadie te entiende? ¿Por qué no te entiendo?

Escucho ruidos del otro lado de la casa, ya despertó, hace un momento también se escucharon ruidos, será mejor que vaya. Comienzo a andar, voy a la cocina, abro el refrigerador, saco un bote con tapa, guardé un poco de la comida de ésta tarde, retiro la tapa, lo vierto en un plato, veo la pasta y la crema, lo introduzco en el microondas, treinta segundos, miro el resto de la habitación, veo una mancha donde corté las papas, tomo una toalla y lo limpio, no veo más manchas, dejo la toalla en su lugar, el microondas suena, lo abro y saco el plato, puedo ve el humo subir desde la comida hasta disiparse en el ambiente, tomo un tenedor y me dirijo al segundo piso. Subo las escaleras, siento las piernas pesadas, me detengo, doy un suspiro y continúo, por fin llego, me detengo y observo lo que veo a diario, un borde cuadrado de madera oscura rodea el espacio hueco que dejan las escaleras, alrededor cuatro habitaciones, una al frente, mi habitación, una a la izquierda, la habitación de Andrê, la que da vista directa a la calle, la habitación de huéspedes, la última, al lado derecho, la de mamá, ahí me dirijo, doy pasos lentos y torpes, no quiero ir, no me gusta, jamás me ha gustado, es así desde que recuerdo, al menos ya no lloro al estar aquí, recuerdo que antes no había día en que no llorara, no había día en que no recordara éste momento y sintiera la gran impotencia que acabo de sentir con Andrê.

Llego a la puerta de la habitación, respiro hondo, sostengo, dejo salir el aire de golpe, tomo la perilla, abro la puerta, inmediatamente percibo ése aroma, ése aroma tan desagradable que tanto me he esforzado en mantener sólo aquí, ése aroma a vómito y sangre, a tela sucia, a humo de cigarro y otros narcóticos, por suerte no ha penetrado más allá de ésta puerta; una vez Andrê me dijo que el aroma es una de las fuentes principales de recuerdos, si percibes un aroma conocido tu mente inmediatamente lo relacionará con algo, por eso la gente se siente feliz con la comida hecha en casa, el sentir éste olor me recuerda cosas no muy gratas ni dignas de mantener como memorias; entro completamente a la habitación, no veo a mamá, veo la cama desordenada, ropa tirada por todas partes, objetos pequeños esparcidos por todo el piso, dos jeringas en medio de las sábanas, hay sangre en la almohada, la puerta del baño está abierta y la luz encendida, enciendo la luz de la  habitación, parpadea un poco, es hora de cambiar la bombilla, lo haré mañana, hay un mesa a un lado de la cama, ahí dejo el plato con comida, tomo las jeringas y las tiro al cesto que está a un lado de la mesa, comienzo a mover las sábanas, veo más sangre en ellas, tiene ese color rojo brillante, fue hace poco y no sangró mucho, seguramente es sangre de la nariz, tomo las sábanas y las retiro, las dejo caer al suelo, me dirijo al closet, tomo sábanas limpias, escucho correr el agua en el baño, creo que tomará una ducha, no encendí el calentador, el agua está helada, comienzo a colocar las sábanas limpias en la cama, listo, quedó bien, tomo las sábanas sucias y las enrollo, tomo las ropa que está tirada en el suelo y me la llevo junto con las sábanas, bajo las escaleras, voy al sótano, dejo todo en la cesta de ropa, ya sobresale un poco, tengo que lavar ropa, también lo haré mañana, me siento cansada, subo las escaleras de nuevo al segundo piso, entro a la habitación de mamá, ya no escucho el agua, la puerta del closet está abierta, me asomo lentamente, sí, es mamá, tiene puesta una playera blanca, larga y ancha y un pantalón azul y ancho, el cabello negro, largo y húmedo moja la playera por la espalda, toma una toalla y se la enrolla al cabello, toma unos calcetines y unas pantuflas, se dirige a la cama, se sienta, se pone los calcetines, sus delgadas manos dejan ver sus huesos, su piel es blanca, tan blanca como mi piel, su rostro tiene un tono pálido, los pómulos resaltan, la luz tenue remarca las pronunciada ojeras, más oscuras y profundas que las de Andrê, termina de ponerse los calcetines, me observa, me observa con su mirada fuerte y penetrante, esa mirada tan parecida a la de Andrê, con las mismas líneas horizontales que parecen dunas en sus ojos azul plumbago, me observa curiosa y pensativa, me acerco a la mesa y tomo el plato con la comida, estiro los brazos y se lo entrego.

-Gracias pequeña. – “Estira el brazo y toma el plato, aún sostengo el tenedor, lo toma, lo observa un momento, levanta la cabeza.” – ¿Qué es?

-Pasta, con crema de papa.

-¿Tiene ajo? – “¡Oh! A veces olvido que es alérgica al ajo, que bueno que no le agregué.”

-No.

-Gracias pequeña. – Me responde con un hilo de voz, su voz es áspera y débil, se ve cansada, pensativa y lejana.”

Come con paciencia, lentamente lleva los bocados a su boca, uno a uno, me siento en un banco que está cerca, la observo comer, todo está en silencio, no levanta la vista del plato y el tenedor, todo está en silencio, en momentos se escucha el “clink” del tenedor chocar con el plato, termina de comer, coloca el plato con el tenedor encima a un lado, me observa, baja la mirada a mis brazos, los observa con un vacío indescriptible, siento una punzada en la sien, me mira a los ojos de nuevo.

-¿Me permites? – “Me dice dubitativamente señalando mis brazos, su mirada tiene una imagen perdida pero fija en un punto, mis brazos.”

-No. – “No quiero que lo veas, no es algo de lo que me sienta orgullosa.”

-No deberías lastimarte. – “Esas palabras regresan a mi mente, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos”, esas palabras retumban de nuevo, chocan contra las paredes de la habitación que alberga mi mente, me siento desesperada, “No eres quién para resolver los problemas de otros sino resuelves los tuyos” son ése tipo de frases que nunca olvidas. Andrê tiene razón, es irritante que alguien con problemas te diga que tienes que resolver tus problemas, mi mamá es un gran ejemplo de esas palabras, tiene más problemas y obviamente más notorios, por ende se puede decir que no tiene derecho.”

-Sí, debería dejar de hacerlo. – “Contesto con aflicción.”

-¿Andrê?

-Se fue a dormir hace un rato. – “Enojado, por mi culpa.”

-¿Tomó algo?

-Sí.

-¿Qué?

-No sé, no me dijo.

-Pequeña, cuida a tu hermano.

-Sí. – “Respondo con melancolía a su petición. Sé que no puedo, sé que no quiero tomar la responsabilidad, sé que primero tengo que resolver mis problemas, sé que no es mi obligación, sé que no sé cómo manejar la situación.”

-Rhern, perdón. – “Cubre su rostro con sus manos, respira con dificultad, comienza a llorar. Cuando era más joven esto me hacía llorar por igual, no más, ya no, sólo me llena de cólera, una acción muy hipócrita, si realmente se sintiera mal lo corregiría.”

-Decansa ma’. – “Tomo el plato, me levanto, doy media vuelta, ella me toma por el brazo ¡Ay! Me duele, baja su mano hasta la mía, la siento húmeda, mojada, es por sus lágrimas, giro y la observo.”

-¡Rhern! ¡En serio! ¡Lo siento! – “Sus ojos están rojos, las lágrimas caen por sus mejillas y se posan en su mentón, caen rápidamente, gota a gota, mojan su playera.” – ¡No sé cómo compensarlo! ¡No sé cómo parar!

-Serviría si no te escaparas en la noche a comprar más. – “Contesto tratando de ocultar mis emociones, es muy difícil ¡Me quiero ir!”

-¡Lo siento! ¡Lo siento Rhern! – “Lo repites tanto a diario como si eso fuera a soluciona el problema.”

-Ma’, mañana tengo escuela, tengo que dormir, descansa. – “Suelto mi mano en un movimiento brusco, doy media vuelta, fue a decir algo en francés, pero por lo ronca de su voz además de su acento nórdico no lo entendí, cierro la perta de su habitación, me quedo inmóvil, apoyada en la puerta, doy un suspiro hondo, bajo al primer piso.”

Ya en el primer piso me dirijo a la cocina, lavo el plato y lo dejo en el escurridor.

Me dirijo a las escaleras, veo la puerta de mi habitación, veo la puerta de la habitación de mamá, esa sensación de ira regresa a mí, abro la puerta de mi habitación, me detengo, veo la puerta de la habitación de Andrê, no creo que esté durmiendo, no sé cuantos días lleve sin dormir, pienso en mamá y en Andrê, los dos son tan complicados, entro a mi habitación, está igual de desordenada que la habitación de mamá, las sábanas apiladas en la orilla de la cama, la ropa que usé ayer en el suelo, los zapatos de ayer, uno en un lado de la cama el otro en el otro lado, enciendo la luz, una tenue luz que ilumina la habitación en un tono sepia, me dirijo al baño, enciendo la luz, es más brillante y de iluminación blanca , me encandila al entrar, parpadeo y me adapto a la luz, veo mi reflejo en el espejo sobre el lavabo, estoy cansada, cansada de todo esto, cansada de lidiar a diario con lo mismo, quisiera escapar tan lejos como mis piernas me permitiesen, llegar hasta dónde ya no pueda respirar y tenga que tirarme a descansar, trago saliva con esfuerzo, contemplo mi melancólica mirada en el espejo, ¡No lo soporto más! ¡Tengo que hacerlo! ¡Me contuve! ¡Mucho! ¡Ya no puedo más! Abro el espejo, hay enjugue bucal, un encendedor, un bote de aspirinas, una botella de alcohol, un estuche con hilo dental, en la esquina, detrás del hilo dental, una navaja, la tomo, cierro el espejo, abro la llave del lavabo, enjuago la navaja, abro el espejo y tomo el encendedor, no sé porque me esfuerzo en esterilizarla, la paso por la flama hasta que se calienta lo suficiente para quemar mis dedos, tomo una mota de algodón de la bolsa que está sobre el tanque del retrete, abro el espejo de nuevo, saco la botella de alcohol, estoy frenética, alterada, mis brazos actúan con rapidez, siento que no los controlo, la desesperación me abruma, me agobia la tensión, me ahoga la pesadumbre, cierro el espejo, mojo la mota de algodón, paso la navaja por el algodón, tiro el algodón al retrete, veo la navaja frente a mí, está en mi mano derecha, observo mis brazos, están vendados, una vez intenté lavar mis brazos para quitar la pomada, fue muy difícil, quedó una fina capa blanca, que no me permitió cortarme ¿Qué hago? ¡Siento la necesidad de hacerlo! ¡Siento la necesidad de cortar mis brazos! ¡Sentir el filo pasar por mi piel! ¡Que mi piel deguste el sabor metálico de la sangre! No me puedo quitar las vendas, sería muy complicado, presiono el filo de la navaja entre mis dedos, me produce una leve herida en la yema del dedo pulgar, la pequeña línea comienza a marcarse con sangre lentamente, ¡¿Qué hago?! “¡No lo hagas!” grita constantemente mi mente, “¡No lo hagas!” me grita desesperadamente, “¡Tengo qué!” le contesto por igual.

Siento un nudo en la garganta, recuerdo a mamá, recuerdo a Andrê, ¡Todo es mi culpa! ¡Yo podría hacer algo para solucionarlo! Pero no hago nada, mis manos tiemblan en el aire, tomo la navaja con la mano izquierda, chupo mi dedo pulgar, limpio la sangre, veo mi dedo, la línea desapareció, la adrenalina corre por mi pecho, baja a mis piernas, las siento débiles, siento escalofríos, la línea de sangre aparece nuevamente, una horrible idea viene a mi mente, algo que no quería hacer, algo con lo que no me quería marcar, no veo otra opción “¡No lo hagas!” brama mi mente y me desconcentra, lo ignoro, lo ignoro como siempre hago. Dejo la navaja en el borde del lavabo, subo las mangas de mi playera, las enrollo hasta mi hombro, no quería hacerlo, no sé que más hacer, estoy desesperada y llorando por dentro, contengo ese sentimiento, lo ahogo y no le permito salir, lo castigo y lo hago ir a una esquina, ahí se debe quedar hasta que yo le permita moverse, tomo la navaja, la paso por mi brazo izquierdo, aprieto los dientes, hago una mueca ¡Duele! ¡Duele más que en el antebrazo! Hago una línea horizontal, repito el proceso, tres, cuatro, cinco, seis, me detengo, observo, la sangre sale en gotas por las comisuras de la piel, es más amplia, se abre y parece que haya pasado la navaja tres veces por el mismo lugar, es horrible ¿Lo hice mal? ¿Fue muy profundo? ¿Qué está pasando? Actúa de manera diferente en el antebrazo, no puedo dejar de pensar en eso, en el antebrazo son sólo líneas, líneas de las que brotan sangre, éstas son pequeños charcos, huecos, canales que transportan un líquido rojo, sangra mucho, tomo una toalla limpia, limpio la sangre, se llena inmediatamente ¿Qué está pasando? ¿Qué hago? ¿Cómo lo detengo? Sabía que no debía hacerlo aquí. Dejo la navaja en el lavabo, tiene sangre y mancha la blanca porcelana del mismo, tomo la toalla y limpio constantemente.

Han pasado cerca de cinco minutos, estoy sentada a un lado del lavabo con la cabeza pegada a la pared, retiro la toalla, dejó de sangrar ¡Por fin! Respiro hondo, me siento aliviada, al menos ya no me preocupo por los otros dos, esto es la sensación que provoca cortarse, dejar de preocuparte por problemas exteriores y preocuparte por el dolor punzante en tus brazos, cierto alivio, lo demás no importa, sólo importa lo que pasa ahora, dicen que no puedes sustituir nada, tienes que terminar un asunto para comenzar otro, para mí funciona bien, me aleja de mis pensamientos, de mis problemas ¡Jajajaja! ¡Qué estupideces estoy diciendo! ¡Solo me estoy dañando! Y aparentemente no me importa ¡¿Qué clase de ser humano soy?! “Uno muy enfermo” me responde mi mente.

Me levanto, veo la navaja, la limpio con la toalla, la coloco dentro del espejo, aprovecho y guardo todo lo que saqué del mismo, cierro el espejo, observo mi reflejo, me pesan los parpados, abro la llave, dejo correr el agua un momento, ahueco las palmas, mojo mi rostro, mojo un poco la toalla, limpio la pequeña mancha de sangre que dejó la navaja, desdoblo la toalla, me sorprendo al ver que la toalla tiene más sangre de lo que pensé, dejo la toalla sobre el tanque del retrete, apago la luz del baño, me quito los zapatos, debería cambiarme de ropa pero tengo mucho sueño, me recuesto en la cama, tomo las sábanas que están en la orilla, me arropo, tomo la almohada, adopto una posición cómoda, cierro los ojos y duermo.

El origen del Amhir

Hace muchos ciclos, cuando los hombres vivían en paz, las naciones no peleaban tierras ni riquezas y las cosechas crecían en abundancia, existió un rey sabio, aquél que gobernaba a todos los hombres. Ése rey vivía en armonía, gustoso de lujos, pero conservaba su humildad gracias a su historia, era un hombre dadivoso y gustaba de eso, disfrutaba cada día de su vida y lo aprovechaba al máximo, trataba a diario de obtener nuevos conocimientos  para mejorar como rey y poder servir a su pueblo.

El rey amaba a su pueblo, y su pueblo le correspondía por igual. El único inconveniente que aquél rey veía sobre sus hombres era que dividían su cultura y sus pueblos en lenguas distintas, y ningún hombre tenía permitido aprender la lengua del otro, puesto que maraca su identidad como ser perteneciente a aquella nación. Decía qué tan poderoso era ése dependiendo de la legua que hablase. Había pueblos más ricos que otros, había pueblos más trabajadores que otros, había pueblos mejor organizados que otros, y la lengua era su sello personal.

El rey, desesperado por encontrar la manera de unir a sus hombres en un solo pueblo recurrió al dios supremo, a aquél dios que debido a su poder omnipotente sólo aquellos que eran dignos podían contactarlo, era el dios Macn, dios del espacio y del tiempo, lo sabía todo y por ende lo controlaba todo.

El rey llamó cada noche, 5 tiempos pasado el ocaso al dios Macn, cumpliendo todos y cada uno de los requisitos que mencionaban las escrituras, pasadas varias temporadas, el rey cayó en depresión  pensando que no era digno del gran dios Macn, y que jamás encontraría una respuesta para unir a su pueblo en una solemne unidad y pudieran vivir en una paz utópica.

La última noche en la que decidió cumplir con el rito el rey decidió no orar más, sólo exigir lo que consideró el merecía después de tantos sacrificios. Ésa misma noche se apareció ante sus ojos la imagen del dios Macn, su mirada arrogante penetró la mirada de aquél rey, pero el rey no desistió, porque sabía lo que deseaba, y sabía que él y su pueblo lo merecían.

-¿Qué deseas, Amhir? Rey de los hombres. – Dijo el dios Macn al rey con una voz fragorosa y grave.

-La felicidad de mi pueblo. – Respondió el rey con auntoridad.

-¿Acaso crees que yo la puedo proporcionar? – Cuestionó el dios Macn al rey.

-Sí, porque eres el dios todopoderoso, todo lo sabes y todo lo puedes lograr. – Respondió el rey muy seguro de sí.

-Eso es cierto. – Afirmó el dios Macn e hizo una breve pausa. – Y como soy ése dios todo poderoso, que todo lo sabe y todo lo puedo lograr, debo decirte, Amhir, rey de los hombres, que hay cosas que el hombre, sin la voluntad de hacerlo, jamás podrá lograrlo.

-Yo soy un hombre, y tengo la voluntad de lograrlo. – Respondió el rey alzando la voz.

-¿Qué deseas lograr, Amhir? Rey de los hombres.- Cuestionó el dios Macn al rey.

-La felicidad de mi pueblo. – Respondió convencido el rey.

-¿Crees que tu pueblo es infeliz?

El rey dudó de su respuesta, escogía las palabras con cuidado de no decir algo indebido, sabía que el dios Macn, dios todopoderoso lo sabía todo, sabía la respuesta a ésa pregunta, sabía lo que el rey pensaba, sabía lo que el rey deseaba, y cuando el rey cayó en cuenta de su error, comprendió qué era lo mejor.

-No. Pero creo que mis hombres podrían vivir mejor. – Contestó seguro de lo que iba a pasar.

-Bien Amhir, rey de los hombres. Sabes lo que haces, conoces tu poder como ser, sabes que sólo quieres dejar un legado como rey, no te es suficiente lo que eres. Por eso, cumplirás tu propósito, pero, a cambio de cumplir tu caprichoso deseo cumplirás un sacrificio. – Mandó con la autoridad que merecía el dios Macn.

-Lo sé y lo acepto mi deidad. – El rey hizo una reverencia, y levanto la mirada en la espera de las instrucciones del dios Macn.

-Amhir, rey de los hombres. De hoy en adelante deberás aprender todas las lenguas de todos y cada uno de tus pueblos, debes dominarlas a la perfección, y debes cumplir ésta tarea antes de la fecha de tu veinteavo ciclo con vida. Cuando esto pase me manifestaré ante ti. Hasta entonces Amhir, rey de los hombres.

El rey comenzó esa misma noche, sabía que tenía menos de seis ciclos para completar la tarea encomendada por el dios Macn. Mandó llamar a un hombre de cada pueblo y les pidió que les enseñara a hablar sus lenguas.

Durante ese tiempo, el rey dedico cada día de su vida a aprender a hablar todas las lenguas de sus pueblos. Antes de cumplir los seis ciclos, el rey ya dominaba todas las lenguas existentes. Una noche, una vez pasados los cinco tiempos después del ocaso se manifestó frente a él el dios Macn. El rey satisfecho con su logro hace una efusiva reverencia y la mantiene hasta que el dios Macn le ordena levantarse.

-Veo que has cumplido tu tarea Amhir, rey de los hombres.

-Así es, mi divinidad. – El rey se dirigía con respeto al dios Macn.

-Ahora te diré tú segunda tarea. Debes crear una lengua única que involucre a todas las lenguas que conoces, debe ser entendible y fácil de aprender para tu pueblo. Debe tener un vocabulario amplio para los hombres que se creen sabios y debe llamar la atención de tus hombres, de ésta manera, lo aprenderán. Tiene un ciclo para completar ésta tarea. Cuando la completes, me manifestaré. Hasta entonces Amhir, rey de los hombres.

El rey comenzó esa misma noche, pasaba todas las noches trabajando en su tarea, y todas las tardes atendía las necesidades de su pueblo. El rey hizo un gran avance y a mitad del ciclo terminó, pero no se sentía satisfecho con el trabajo, así que decidió enseñarle la lengua a cinco de sus hombres. Los hombres aprendieron la lengua de manera rápida y después de dos temporadas la dominaban a la perfección, tanto que fue la única lengua que comenzaron a usar, y sus familiares y amigos comenzaron a aprenderla. Eran hombres de diferentes pueblos, así que ya eran cinco pueblos los que hablaban la misma lengua.

Un ciclo después, cinco tiempos pasado el ocaso, una noche lluviosa, el dios Macn, apareció ante el rey. El rey, complacido del avance se dirigió al dios Macn con seguridad.

-Amhir, rey de los hombres, he visto lo que has hecho, sé tus intenciones, has hecho lo que te he pedido, te sientes satisfecho de tu trabajo, sin embargo, ¿has visto lo que has logrado?

-Sí mi deidad, cinco de mis pueblos hablan la misma lengua, están más cerca de lo que ellos creen.

-No Amhir, rey de los hombres, tus hombres lo saben, se creían seres únicos, pero ahora se sienten comunes, iguales a los demás, se creían seres superiores, y eso es algo que no pudiste ver, muchas veces, los hombres buscan un sentido de singularidad, por muy pequeño que sea éste, otros buscan un sentido de superioridad. Todo depende de la perspectiva del hombre en que se plantee. Tus hombres se sentían felices, usando la palabra con la que te referiste, ahora, si ves más a fondo, son hombres que están buscando un sentido de propiedad, y esto ha creado conflicto entre cinco de tus naciones. ¿Conoces el alcance de tus acciones?

-Sí mi deidad, ahora lo veo. ¿Cómo puedo solucionarlo? – Suplicó el rey.

-No puedes mi pequeño hombre sabio, has permitido que ésta situación llegue muy lejos.

-Ayúdame mi deidad. – Imploró el rey.

-Conoces el precio de mi ayuda.

-Sí mi deidad, y estoy dispuesto a pagarlo. – Contestó con seguridad.

El dios Macn tomó al rey por la cabeza y se convirtió en polvo, se movió por el viento y llegó a todos los pueblos, a todos los hombres, los hombres obtuvieron la sabiduría infinita del rey, conocieron su historia, su propósito, los hombres conocieron la lengua única y decidieron compartirla en nombre del rey. Así nació el Amhir, lengua de los hombres y lengua de los sabios.

Epílogo: Razonamiento científico (opinión personal)

Introducción
El siguiente escrito abordará temas relacionados sobre el cómo los hombres, y estrictamente hablando la sociedad, se basan para realizar análisis y conclusiones de estudios basados en el método científico. Se indagará un poco más en ése concepto tan abstracto del “método científico” y se abordará el tema de la deducción y la inducción. Al final se dará una opinión personal un tanto imparcial acerca del tema dado.
Deducción e inducción
A diario existen situaciones en las que nos enfrentamos a la toma de decisiones, estas decisiones están basadas en observaciones empíricas en su mayoría, consideremos los siguientes ejemplos dados por el libro “Filosofía de la ciencia”

Todos los franceses gustan del vino
Pierre es francés
Por ende, a Pierre le gusta el vino.

A las dos primeras afirmaciones las llaman premisas de la inferencia, la última se denomina conclusión. Se dice inferencia deductiva ya que tiene la siguiente propiedad: si las premisas son verdaderas, entonces la conclusión también lo es. Sin embargo, podemos notar que esto nones más que una simple generalización de lo que se observa. Lo que ésta inferencia nos quiere demostrar es la deducción en la relación de ambas premisas.
Consideremos el siguiente ejemplo dado por el mismo libro:

Los primeros cinco huevos de la canasta están podridos
Todos los huevos tienen la misma fecha de caducidad
Por ende el sexto huevo también estará podrido

Parecería lógico pensar que la conclusión será cierta, sin embargo puede que el sexto huevo esté en buenas condiciones, no se le puede llamar razonamiento deductivo ya que las premisas no conllevan la conclusión. Así que lo llamamos inferencia inductiva, en ésta nos movemos de premisas de objetos que hemos observado a conclusiones de objetos que no se han examinados.
En base a esto se puede percatar que el razonamiento deductivo es más común en la vida diaria, esto en base a que si comenzamos con ideas que son verdaderas, es más probable que la conclusión también lo sea. Pasa lo contrario con el razonamiento inductivo, aunque las premisas sean verdaderas, puede que la conclusión sea falsa. Sin embargo, también es fácil notar que todo en el sistema puede fallar, ya que siempre existe una pequeña probabilidad de que aun siendo ciertas las premisas la conclusión llegará a ser falsa.
En la vida diario es fácil encontrar ejemplos de razonamiento inductivo, la gran duda es ¿También los científicos usan el razonamiento inductivo?, la respuesta es afirmativa, esto a partir de calculas las distintas probabilidades de que algún suceso ocurra. Es decir, supongamos que se analiza a los pacientes con síndrome de down (SD), se percatan que todos los pacientes analizados contienen 47 cromosomas, se deduce inmediatamente que todos los pacientes con SD contienen 47 cromosomas, esto gracias al razonamiento inductivo. Esto nos lleva a concluir que los científicos utilizan el razonamiento inductivo cuando pasan de un número limitado de datos a una idea más generalizada.
Interludio: John Locke[1]
Pensador inglés (Wrington, Somerset, 1632 – Oaks, Essex, 1704). Este hombre polifacético estudió en la Universidad de Oxford, en donde se doctoró en 1658. Aunque su especialidad era la Medicina y mantuvo relaciones con reputados científicos de la época (como Isaac Newton), John Locke fue también diplomático, teólogo, economista, profesor de griego antiguo y de retórica, y alcanzó renombre por sus escritos filosóficos, en los que sentó las bases del pensamiento político liberal.
Locke fue uno de los grandes ideólogos de las elites protestantes inglesas que, agrupadas en torno a los whigs, llegaron a controlar el Estado en virtud de aquella revolución; y, en consecuencia, su pensamiento ha ejercido una influencia decisiva sobre la constitución política del Reino Unido hasta la actualidad. Defendió la tolerancia religiosa hacia todas las sectas protestantes e incluso a las religiones no cristianas; pero el carácter interesado y parcial de su liberalismo quedó de manifiesto al excluir del derecho a la tolerancia tanto a los ateos como a los católicos (siendo el enfrentamiento de estos últimos con los protestantes la clave de los conflictos religiosos que venían desangrando a las islas Británicas y a Europa entera).
En su obra más trascendente, Dos ensayos sobre el gobierno civil (1690), sentó los principios básicos del constitucionalismo liberal, al postular que todo hombre nace dotado de unos derechos naturales que el Estado tiene como misión proteger: fundamentalmente, la vida, la libertad y la propiedad. Partiendo del pensamiento de Hobbes, Locke apoyó la idea de que el Estado nace de un «contrato social» originario, rechazando la doctrina tradicional del origen divino del poder; pero, a diferencia de Hobbes, argumentó que dicho pacto no conducía a la monarquía absoluta, sino que era revocable y sólo podía conducir a un gobierno limitado.
Locke defendió la separación de poderes como forma de equilibrarlos entre sí e impedir que ninguno degenerara hacia el despotismo; pero, al inclinarse por la supremacía de un poder legislativo representativo de la mayoría, se le puede considerar también un teórico de la democracia, hacia la que
acabarían evolucionando los regímenes liberales. Por legítimo que fuera, sin embargo, ningún poder debería sobrepasar determinados límites (de ahí la idea de ponerlos por escrito en una Constitución).

LA EXPLICACIÓN EN LA CIENCIA

Uno de los objetivos más importantes de la ciencia es tratar de explicar 10 que sucede en el mundo. A veces buscamos explicaciones con fines prácticos. Por ejemplo, quizá alguien desea saber por qué la capa de· ozono se deteriora con tanta rapidez, a fin de hacer algo para remediar el problema. En otros casos buscamos explicaciones científicas simplemente para satisfacer nuestra curiosidad intelectual, pues deseamos entender más sobre el funcionamiento de nuestro mundo. Desde el punto de vista histórico, la búsqueda de explicaciones científicas ha sido motivada por ambos propósitos. Con mucha frecuencia, la ciencia moderna proporciona explicaciones satisfactorias. Por ejemplo, los químicos pueden explicar por qué el sodio adquiere un color amarillo cuando se quema. Los astrónomos pueden explicar por qué los eclipses solares ocurren en determinado momento y no en otro. Los economistas pueden explicar por qué declinó el valor del yen en la década de 1980. Los genetistas pueden explicar por qué se repite la calvicie .en algunas familias. Los neurofisiólogos pueden explicar por qué la privación extrema de oxígeno daña el cerebro. Y quizá el lector tenga muchos ejemplos más de explicaciones científicas exitosas.

Epílogo: ¿Qué es la ciencia? (Opinión personal del autor)

Muchas personas pueden pensar “la ciencia es algo con lo que vivimos a diario”, sin embargo, están realmente conscientes de lo que es una ciencia.

Existen distintos tipos de ciencias, de manera general las podemos dividir en ciencias sociales y ciencias exactas, las ciencias sociales cubren todas aquella que, valga la redundancia, tratan a la sociedad, intentan predecir o explicar el comportamiento antropológico; las ciencias exactas, por otra parte se encargan de predecir el comportamiento de la naturaleza. ¡Qué tienen en común? El lector pudo haber notado el uso de la palabra “predecir” en ambas explicaciones.

Y así es, una ciencia, cualquiera que sea, se encarga de predecir, de adelantarse a los hechos que pueden ocurrir, ésto con el fin de prevenir el caos. En e texto “¿Qué es la ciencia?” se habla también de cómo la religión trata de comprender y explicar dichos fenómenos, siendo así podemos llegar a una simple y vana conclusión. El hombre tiene la necesidad de saber de dónde proviene y porqué está aquí. Ésta duda se ha extendido hasta el punto en donde comienza éste escrito.

En base a eso se ha diseñado algo conocido como el “método científico” que no es nada más extraño que lo que hacen cualquiera de los seres en sus primeras etapas de desarrollo, observar, comprender y aprender. Cosas, que a opinión del autor, se olvidan con el tiempo, puesto que se considera que se sabe lo necesario para sobrevivir. Sin embargo, nunca se deja de aprender, actualmente nuestra sociedad avnza y evoluciona de manera acelerada, si lo pensamos bien, hasta hace 10 años atrás, las pantallas táctiles parecían un sueño inalcanzable. He aquí otro concepto que me gustaría abordar, la evolución.

La evolución no como el concepto darwiniano, sino como un envento social en el que nos desarrollamos día a día, la tecnología avanza, ésto provocado al rápido crecimiento en las ciencias técnológicas y exactas, y con ella las ideas nuevas surgen, si la población no es capaz de adaptarse a dicha evolución, se comienzan a crear grupos de rezagados y de adaptados, en el ámbito social, ésto crea un retraso de magnitudes políticas, he aquí donde entra el papel de las ciencias sociales. Las ciencias sociales se encargan directamente de evitar que surja éste tipo de comportamiento social. La población le teme a las ideas nuevas, podríamos tomar como ejemplo el primer avión, obviamente falló muchas veces antes de poder mantenerse en el aire unos segundos, sin embargo, hoy en día la gente lo usa de manera tan cotidiana. El hecho de tener energía eléctrica era una idea que tambien atemorizaba a muchos y que juzgaba de locos a los que lo intentaron, pero hoy se ha convertido en una necesidad. Hombres de puestos de poder estudian las ciencias sociales para que cuando los hombres que estudian las ciencias exactas puedan “educar” al pueblo sobre las nuevas ideas.

No se le puede restar importancia a ninguno de los tipos de ciencias que existen, tan importntes son ambas que existe el estudio de las mismas en una sola, tal como la medicina, que incluye interacción social y biológica de los seres animales. A opinión del autor, puede parecer cruel, es una ciencia tonta ya que no respeta la “ley del más apto”, sin embargo, gracias a ella nos ha permitido conocer sobre el pasado, y por ende, predecir el futuro del planeta que habitamoms además de sus mismos habitantes, y así poder prevenir el “caos” antes mencionado, u obtener una forma más rápida de adaptarnos a los mismos cambios que provocamos.

Para finalizar, me gustaría abordar un tema que no mencioné pero que el texto  “¿Qué es la ciencia? ” si considera, la filosofía en la ciencia. Se sabe que la filosofía es la madre de todas las ciencias conocidas actualmente, pero ¿Cuál es el papel que desempeña en la actuaidad?, la respuesta es simple, el mismo que ha desempeñado desde siempre, el generar una idea, indagar en la misma, tratar de encontrar una explicación que satisfaga las necesidade actuales.

Hablando estrictamente de las ciencias exactas, usamos el lenguaje de las matemáticas, una vez una profesor me dijo “abusamos de ése lenguaje al grado en que no podemos explicar qué es la gravedad con palabras simples”. Estoy completamente de acuerdo con él. Pero la filosofía, para mis lectores, se encarga de encontrar una respuesta para ésa pregunta de forma que todos la podamos comprender, no sólo de forma matemática, sino de forma espiritual, social e incluso artísitica. He ahí el porque menciono el ” tratar de encontrar una explicación que satisfaga las necesidade actuales”, todo es en base a las necesidades del que pregunta y de ahí, el cómo encontrará su respuesta,